La selección belga de Roberto Martínez se impuso ante Túnez 5 goles por 2 asegurando su pase a octavos de final. Bélgica le imprime al mundial algo más que una sorpresa. Con Hazard como jugador emplemático, Courtois seguro de su portería y el goleador Lukaku la hacen la selección más atractiva de Rusia 2018.
Derroche de táctica y seguridad, desde el primer cuarto de hora ya había asegurado los 3 puntos requeridos, Bélgica salió al terreno de juego con el mismo ímpetu que ante Panamá. Un penalti ejecutado por Eden Hazard, al que arrolló previamente Syam Ben Youssef (m.6), y otro tanto de tiro cruzado de Lukaku, diez minutos después, asomaron a los belgas a los octavos de final con todo el encuentro por delante.
La respuesta tunecina fue contundente, Túnez lejos de dejarse ir, respondió con un gol de Dylan Bronn, al cabecear una falta (m.18) y llegó a dominar durante casi veinte minutos, pero no tuvo suerte. Túnez se defendió hasta lo último. Bélgica comienza a preocupar al resto de los competidores.
Más tarde fue el turno de Alemania contra Suecia, los germanos dejaron todo para el último minuto del encuentro. Con una remontada épica se impuso por 2-1 a Suecia al filo de los 96 minutos.
Suecia llegó al encuentro con tres puntos y pudo haber hecho más a no ser por haberse olvidado del rival y haberlo perdonado. Pudo haber despachado a la campeona del mundo desde el primer tiempo con las seguidillas de tres ocasiones claras para gol.
Luego del intervalo apareció la Alemania que se ha resistido a hacer presencia, a la que estamos acostumbrados, haciendo el 1-1. El gol de tiro libre a los 95 minutos de Toni Kroos fue el punto culminante, pero también fue la redención para el mediocentro del Real Madrid, culpable del balón que encontraron los suecos para empujar el contragolpe que capitalizó en el primer tiempo.