Sufriendo. Así han logrado Raúl Jiménez y sus compañeros del Benfica una victoria importantísima para seguir aspirando a ganar la Liga, única competición en la que siguen vivos.
Con sólo seis minutos jugados, los hombres de arriba del Benfica se inventaron una jugada de museo. Cervi para Pizzi, que realiza una pared perfecta con Jonas para ponerle un balón en profundidad a Silva. El portugués recibe haciendo un control orientado espectacular que acaba desviando el defensa en el último momento… directo a los pies de un Cervi que no perdonó delante del portero.
Pero el Portimonense, lejos de venirse abajo, se mostró muy entero tras recibir el gol. Supo defenderse bien y no encajar un segundo gol que habría sido definitivo para sus aspiraciones.
El Benfica controló el balón y el ritmo del partido, pero las ocasiones brillaron por su ausencia. Zivkovic en el minuto 25 tuvo la más clara de la primera mitad, pero Hackman salvó casi encima de la línea de gol.
A pesar del control de los visitantes, el resultado seguía dejando el partido abierto. Y de ello se aprovechó Macedo, que con un cabezazo magistral puso el empate en el marcador. Un empate que dejaba al Benfica tocado en sus aspiraciones ligueras.
Raúl Jiménez entró en el minuto 63 sustituyendo a Jonas para disputar los minutos más importantes del encuentro. Y entonces apareció Cervi. En el minuto 78 sacó su zurda a pasear para lanzar una falta perfecta que se coló en la portería después de tocar el palo.
Ya en el último minuto, y con el partido sentenciado, Zivkovic aprovechó para poner el definitivo 1-3, para cerrar una victoria vital para seguir aspirando a la Liga.
El Benfica duerme líder, con un punto de ventaja sobre un Oporto que tiene dos partidos menos, y con tres puntos de ventaja sobre un Sporting al que todavía le falta por jugar un partido más.