¿Puede Gianni Infantino hacer que la FIFA recupere la crededibilidad perdida ?
Él es el hombre encargado de restaurar la fe y la credibilidad en la FIFA, que es tan sencillo como conseguir que un portaaviones realice un giro en U en una bañera.
Es más, hasta hace menos de dos años, si Gianni Infantino alimentaba ambiciones sobre el juego del mundo, era una perspectiva lejana. En aquella época, fue secretario general de la UEFA, el órgano rector del fútbol europeo, y su jefe, Michel Platini, se preparaba para postularse a la presidencia de la FIFA.
En el mejor de los casos, pensó que Infantino era un tiro al aire para correr para la presidente de la UEFA después de la salida de Platini o, más probablemente, dirigir en alguna consultoría o un papel con una de las muchas organizaciones internacionales que proliferan en su Suiza natal .
Gianni Infantino confirmó la solicitud #Deportes https://t.co/zkFuysDyR8
— Info Puerto Cabello (@Info_PC_) July 17, 2017
Luego se produjo otro choque sísmico en la FIFA, como Platini se encontró bajo investigación por el Fiscal General suizo y el Comité de Ética de la FIFA por un “pago desleal” que recibió en 2011. Europa necesitaba un candidato, e Infantino presentó documentos para entrar, entendiendo que él se retiraría si Platini fuera desalojado. Cuando el francés fue prohibido en enero de 2016, Infantino aumentó su reto para la presidencia, finalmente derroto a Bahrein Sheikh Salman poco más de un mes más tarde.
¿Un presidente accidental? Tal vez, pero él tomó el trabajo en el que cayó y emepezo a ajecutar su trabajo.
Lo primero y más importante, Infantino impulsó una serie de reformas encaminadas a mejorar el gobierno corporativo y la transparencia, incluyendo la sustitución del Comité Ejecutivo por el más amplio y más diverso, especialmente cuando se trata de género – Consejo de la FIFA. De muchas maneras, también cambió la posición de presidente, que en la visión original estaba destinado a ser desprendido, en un papel ejecutivo, microgestacion el día a día de funcionamiento de la organización.
Es demasiado pronto para decir si esto liberará a la FIFA -y, más exactamente, al “sistema” que vio a los mismos presidentes elegidos término tras término en gran parte por no combatir la corrupción en las confederaciones- de su venenoso legado. Pero no hay duda de que está cavando y haciendo olas.
Lo mismo puede decirse de las intenciones declaradas de Infantino de incrementar enormemente las contribuciones a las partes interesadas -financiadas por mayores ingresos comerciales y aprovechando las enormes reservas de efectivo que su predecesor, Blatter, que se mantuvo bajo el colchón de la FIFA- y aumentar el número de copas del mundo Participantes.
Los partidarios de Infantino dicen que es devolver a las federaciones individuales, muchas de las cuales operan con presupuestos muy bajos, y ofrecen más oportunidad a los países de nivel medio que de otra manera nunca verían la Copa del Mundo mas que en la televisión. Sus críticos dicen que está siendo un demagogo populista involucrado en la política. Sea cual sea su punto de vista, está afectando el juego a un grado que rara vez se ve en el pasado.