Ciudad de México, 1 de abril. “Paternidad azulcrema.”
El día de ayer, la cancha del Estadio Azteca fue testigo de otra edición más del llamado “clásico joven”, donde el América y el Cruz Azul se enfrentaron a las 9 de la noche.
Correspondiente a la jornada número 13, los dirigidos por Pedro Caixinha salieron fieles al estilo del entrenador, lo cual les permitió ponerse al frente en el marcador, tras un error en la salida por parte del canterano americanista, Edson Alvárez, por conductor del español Edgar Méndez.
Dieciocho minutos le duraría la ventaja a los cementeros, ya que tras una gran jugada del ecuatoriano, Renato Ibarra, y tras quedarle el rebote a Matheus Uribe, este soltó un verdadero cañonazo que terminó contra las redes de la portería resguardada por Jesús Corona.
El aviso por parte del América estaba claro: tratar de darle la vuelta al marcador. Tras un saque de manos, el conjunto que se vistió de amarillo. el día de ayer, tejió una gran jugada colectiva que llegó a los pies de Oribe Peralta quien, tras darse una media vuelta, asistió a Cecilio Dominguez para que este mandara a guardar el balón a la red.
El segundo tiempo tendría diversas acciones de peligro para ambas escuadras, sobre todo para el Cruz Azul, pero ninguna fue concretada. El América logró mantener la paternidad que impuso sobre la máquina celeste, ya que con el partido de este fin de semana, los dirigidos por Miguel Herrera suman 10 partidos consecutivos sin conocer la derrota a manos del Cruz Azul.
Sin duda alguna, la victoria servirá de trampolín anímico, para las águilas, de cara al partido que enfrentarán el próximo miércoles cuando visiten al Toronto, en las semifinales de la CONCACAF Liga de Campeones.
Por otra parte, los cementeros quedan prácticamente eliminados ya que, al restar 5 partidos y suponiendo que ganasen todos, lo más que aspiran es a 22 puntos, los cuales no sirven para calificar a la liguilla.
Elaboró: Ángel SG.