El club griego, sancionado por la invasión de campo de sus hinchas tras el derbi perdido contra el AEK de Manolo Jiménez.
Óscar García, que apenas lleva un mes en el banquillo, ha sido testigo directo de cómo las gastan los aficionados más radicales del Olympiacos cuando los resultados no son favorables.
La Liga de Grecia restó este lunes 3 puntos a Olympiacos, al que entrena Òscar Garcia, por la invasión de sus aficionados del terreno de juego tras la derrota en el derbi del pasado 4 de febrero contra el AEK Atenas de Manolo Jiménez (2-1). Una veintena de hinchas enardecidos del Olympiacos invadió el campo de juego, algunos sosteniendo bengalas y palos, destruyeron paneles publicitarios, se enfrentaron a la policía antimotín en el estadio Karaiskakis del Olympiacos. La policía respondió con gases lacrimógenos para dispersarles.
Dos horas antes del inicio del partido contra el AEK, un centenar de hinchas de Olympiacos se enfrentó a las fuerzas del orden público en las cercanías del estadio Karaiskakis y apedreó el bus del equipo de Manolo Jiménez. Una de las ventanas del vehículo explotó.
La corte dictaminó descontar tres puntos el lunes y le ordenara sostener dos partidos en casa a puerta cerrada después de los actos violentos de sus hinchas en un juego reciente.
Olympiacos, que planea apelar la sanción, deberá pagar una multa de 90.000 euros (110.500 dólares) y jugará sus 2 próximos partidos de local (entre ellos otro derbi, contra Panathinaikos) a puerta cerrada. Ninguna de las sanciones será implementada inmediatamente, a la espera de la apelación. Tras esta sanción, el Olympiacos de Òscar, 3º en la tabla, se queda a 9 puntos del líder PAOK con 46 puntos, que ganó este lunes por 3-0 a Larissa. El Olympiacos ha dominado la liga por dos décadas pero se encuentra en el tercer lugar de la tabla de posiciones en la presente campaña.